Asistencia Terapéutica Kármica y cómo mejorar esa espina invisible

Publicada el Publicada en Fundación Fhers

En Fhers contamos con profesionales experimentados en el área de salud que en equipo nos brindan herramientas para alcanzar bienestar.

Esta vez nos acercamos a la Asistencia Terapéutica Kármica. Técnica que sintetiza diversos tipos de terapias, destinadas a reconocer y transmutar la causa kármica de la dolencia física, emocional y mental. Y te sintetizamos el trabajo realizado.

La práctica dedicada hace tiempo

Después de años de experiencia en consultorio y de atención personalizada se puede concluir concluir que las contracturas, dolores y molestias físicas no son más que repercusiones de malestares emocionales y mentales. Estos mejoran notablemente cuando masajeamos la zona afectada pero siempre acompañando el trabajo con un proceso terapéutico que va más allá de lo que podemos observar a simple vista.

En distintos casos, se observó que los pacientes que logran reconocer el desamor que reciben, como algo merecido y lo entienden como necesario para aprender ciertas lecciones, entonces instantáneamente el cuerpo físico libera una adrenalina visible en la piel y respiración que anula ése malestar. En ése caso viven un proceso de transmutación y logran sacar provecho de lo vivido ya que al haber comprensión e inundar la mente de amor, los dolores desaparecen.

Cómo es el trabajo:

A partir de casos especiales de deportistas de alto rendimiento en fase de competición , con un apoyo holístico: médico homeópata, kinesiólogo y astrólogo kármico, se  incorpora al trabajo de los pacientes la Carta Natal Kármica. Ellos la van escuchando a medida que se masajean los meridianos físicos; van reconociendo poco a poco la causa del desamor, generando imágenes de reconciliación o virtud, muy contrarias a lo que descubrimos como causal del dolor.

Cuando el paciente logra apertura, relajación y aceptación de su dolencia física como desamor, le recordamos que el amor es la energía relacionante, es la fibra que une lo femenino masculino, como una lámpara eléctrica: une un polo con el otro, que cuando hay miedo o dolor, no hay luz, no hay conexión porque se han cortado los lazos de pertenencia con el universo, con la vida, con el todo. Le recordamos que ha olvidado que forma parte de una obra maravillosa y que cada uno es parte de esa obra de arte en ese Todo.

Vimos que esa estimulación cerebral, no solo por la contención de acariciar la zona afectada, sino por comprensión del origen divino, enciende la fibra eléctrica de conexión llamada amor (en el cuerpo la activación de glándulas como la adrenalina), generando un cambio notable y visible en el estado del paciente.

Y finalmente le entregamos una afirmación para que acompañe su proceso de conocerse a través de la meditación. Ante una crisis de desamor repite:

“Yo no siento el amor, yo no pienso en el amor, yo soy amor”.

El desamor sí duele, pero es la antesala a descubrir esa energía relacionante que sostiene toda la existencia, basta con observar que nos separa de ello para experimentar el bienestar y salud.

Es curioso que quienes logran terminar el proceso de trabajo que, siempre le fuimos sinceros, es de ellos mismos, salen agradecidos de haber pasado por una mala experiencia previa que los empuje a pasar por esta experiencia.

Cuatro escudos contra el flechazo emocional

– Integrar en el plato de comida los elementos de la naturaleza: agua, aire, fuego, tierra.

– Ejercicios simples (gimnasia física regenerativa) unos 20 minutos diarios para mantener la flexibilidad corporal.

– Ejercicios de respiración nasal al diafragma.

– Auto-observación. 5 minutos diarios, 3 veces por día, sentado, relajado, observar qué hace mi mente.

Un dolor físico es la puerta para descubrir archivos de memorias de vidas pasadas instalados en la mente concreta como imágenes del subconciente de un viejo yo que venimos a transmutar. La espina invisible es la llave para conocerte y sanar lo que por egoísmo te separó del amor.

” deja que te acaricie con mis manos donde más estás lastimado que juntos haremos de tu dolor una fuente de fuego amoroso, que quemará el pasado y te llevará a una nueva vida”