Movilizá tu columna vertebral en Leo

Publicada el Publicada en Fundación Fhers, Movimiento Conciente

El amor, la vocación y los hijos.

“ El amor es una energía eléctrica que activa las neuronas. Mejor te lleves con los demás, mayor será tu capacidad para crear un destino diferente. No me creas pruébalo”, Cristian Fhers.

Es fácil sentir amor por lo propio, y sobre todo por quienes nos devuelven en sus acciones el amor que les entregamos. El desafío es sentir amor por todos y todo lo que nos rodea, aún por lo que nos es indiferente. Solamente se puede lograr si se comprende que somos uno y que la vida me devuelve lo que emito como un gran espejo.

 A mayor comprensión, mayor posibilidad de crear una vida distinta.

“ Cuando alguien te pregunte qué hacemos, la respuesta sería amarnos fraternalmente. Quien ama, sabe siempre dónde va”.

En nuestro cuerpo el signo de Leo está representado por la columna vertebral. Seguimos en invierno, la falta de actividad física y estar mucho tiempo sentados por el Home office por   la pandemia generan muchas tensiones y con ello falta de movilidad y a veces tensiones.Recordemos que la columna es el sostén y une la cabeza con el cuerpo, es el sostén y desde lo energético , por ella circula el Kunda Lini. . Por esa razón los ejercicios que vamos a hacer tienen por objetivo movilizar  las tres zonas vertebrales para  posibilitar que la energía circule con mayor fluidez. 

PASO A PASO

1- Posición de pié, piés separados ancho de hombros, rodillas ligeramente flexionadas. Inspirás en 3 tiempos y exhalás mientras arqueás la columna hacia atrás. Volvés a la posición inicial , realizás 3 respiraciones completas. Sentí qué ocurrió con tu espalda, como se siente al volver a estar erguida.

2- Dejás caer el tronco hacia adelante mientras exhalás. Podés flexionar ligeramente las rodillas

3- Apoyás la punta de los dedos y lentamente mientras seguís respirando en forma conciente , extendés la columna – podés ayudarte levantando la cabeza –  de manera que quede bien recta.  Sostenés 2 respiraciones y volvés a aflojar las rodillas y la espalda. Repetís 3 veces

4- Al finalizar, pasás a posición de cuadrupedia y sentándote sobre tus  talones relajás en la “posición del niño”